La Importancia de las “Cláusulas Coronavirus” en los Nuevos Contratos

A propósito de la nueva pandemia del COVID-19, una nueva cláusula ha ido ganando notoriedad en el mundo de la contratación: las “cláusulas coronavirus”. Debido a la incertidumbre de las actuales circunstancias, muchas compañías tienen dudas de celebrar nuevos contratos en el medio de una pandemia global. Sin embargo, las “cláusulas coronavirus” pueden ser la solución a este problema. Esta publicación explora de qué se tratan estas cláusulas y su inclusión en nuevos contratos comerciales.

En el derecho contractual, las partes tienen la facultad de limitar o excluir el riesgo que puede presentarse durante una transacción comercial. La limitación o exclusión del riesgo ha sido utilizada durante mucho tiempo en materia de contratación, inclusive antes de esta pandemia. En algunos casos, las partes expresamente han indicado en sus contratos quién va a asumir el riesgo de un evento imprevisto. En otros, las partes han guardado silencio y por lo tanto, serán los jueces o árbitros quienes determinen la parte responsable de asumir el riesgo, de conformidad con la interpretación del contrato a la luz del derecho aplicable.

Es usual que en materia contractual, las partes incluyan una cláusula de fuerza mayor que tiene como objeto eximirlas de responsabilidad frente a la ocurrencia de un evento imprevisto e irresistible. En la legislación ecuatoriana, una cláusula típica de fuerza mayor se refiere a la ocurrencia de eventos tales como un terremoto, un naufragio u órdenes de autoridad emitidas por funcionarios públicos (art. 30 del código civil). Generalmente, las medidas que toman los Estados durante la pandemia, por ejemplo, restricciones de movilidad, toques de queda o limitaciones de vuelos internacionales, son consideradas eventos de fuerza mayor. Ahora bien, debido a la incertidumbre de la pandemia, se ha vuelto muy común que las partes invoquen las cláusulas de fuerza mayor para protegerse de posibles incumplimientos contractuales. No obstante, para que la fuerza mayor prospere deben cumplirse ciertos requisitos y finalmente su aplicabilidad estará sujeta a la interpretación de jueces o árbitros. Por lo tanto, las partes que celebran nuevos contratos durante la pandemia se han visto en la necesidad de agregar cláusulas más específicas para prever los efectos del COVID-19 y no dejar mucho espacio para la interpretación.

Actualmente, las partes están incluyendo las “cláusulas coronavirus” en los nuevos contratos que celebran. En resumen, estas cláusulas contienen provisiones que excusan a una parte del desempeño de alguna obligación contractual que no puede llevarse a cabo por toques de queda, restricciones de movilidad u otras medidas que se generen a raíz de la pandemia. Estas cláusulas son muy similares a las cláusulas de fuerza mayor o de limitación de responsabilidad, pero tienen reglas específicas de acuerdo con la “nueva realidad”. Los contratos internacionales post-covid dependen de la previsión de los riesgos y de las estipulaciones contractuales respecto a qué parte va a asumirlos frente a la ocurrencia de ciertas situaciones. Actualmente, las partes son más específicas sobre qué situaciones se considerarán como exentas de responsabilidad, sobre todo, tomando en cuenta que ya pueden prever que el coronavirus afectará las relaciones comerciales en el futuro próximo. Las cláusulas coronavirus pueden otorgar, por ejemplo, una extensión de tiempo y mayor flexibilidad a una parte que se ha visto impedida de realizar una obligación por alguna restricción gubernamental (toque de queda). Además, estas cláusulas pueden prever que una parte estará exenta de responder por daños a su contraparte bajo ciertas circunstancias que pueden presentarse durante la pandemia. Así también, las cláusulas coronavirus pueden establecer que las partes tendrán el derecho de solicitar la terminación de un contrato si una determinada obligación no se cumple dentro de un periodo de tiempo que han acordado previamente.

A pesar de la incertidumbre que depara el futuro, una cosa es cierta: la pandemia del COVID-19 continuará afectando el desempeño contractual en los siguientes meses o incluso años. No considerar la importancia de adaptar las cláusulas de fuerza mayor a esta “nueva realidad” puede generar muchos problemas para las partes en el futuro. En consecuencia, es recomendable diseñar cláusulas que se ajusten a los posibles efectos de la pandemia y que contengan una limitación o exclusión clara sobre los riesgos. Las cláusulas coronavirus ciertamente brindarán una protección necesaria a las partes frente a los efectos de una potencial segunda ola de contagios y a nuevas medidas de cuarentena adoptadas por los Estados.

Nota: Este es un documento informativo, no constituye asesoría u opinión legal.